Lo más importante es saber que no llegaremos a ningún lugar si no aspirarnos a algo más grande. No importa el punto de partida.

     La gran diferencia que nosotros, los educadores hacemos en la vida del otro, es conocer que detrás de un gesto, palabra o acto, hay un ser humano que merece nuestra confianza. Es necesario creer más allá de las apariencias. Ser incansable en ayudar al otro a buscar una vida mejor.

     El fracaso nunca es de uno solo. El fracaso arrastra todo lo que está envuelto, nos aflige y alcanza a las personas que amamos.

  La superación beneficia un gran número de personas, pues es fuente de inspiración.

     Para mejorar la condición de vida no existe otro camino que el de creer que es posible ir más allá de lo común, es necesario dar lo mejor de ti en aquello que te dedicas.

   Lo que hace la diferencia es la visión y la voluntad de alcanzar el punto de llegada.

     ¡Es necesario trabajar duro, luchar, en fin, nadar como un campeón!

     ¡Jamás desistir!

     Esta, no solo, es apenas una metodología de trabajo, es una filosofía de vida.

“Mens sana in corpore sano”

     La Metodología TBBH - Training to Be a Better Human (Entrenando para Ser una Mejor Persona) empezó a ser creada en 2005 por el Profesor João Bastos y fue perfeccionada a lo largo de 10 años. Está dirigida al público adolescente (jóvenes entre 12 y 19 años), porque se trata de un período en la vida del individuo bastante delicado, donde los índices a nivel mundial de indisciplina y pérdida de orientación en la vida y sus valores se disparan poniendo el retrato de una sociedad moderna, en crisis.

     Por otro lado, creemos que cada persona puede desarrollar su potencial, sin embargo necesita conocerse a sí mismo para notar la diferencia en su vida. Por eso la Metodología TBBH hace que los atletas lleguen al límite (de manera responsable) del cuerpo, de la mente, del alma para que puedan entonces, encontrarse a si mismos. Para ello es necesario ser absolutamente transparente con los atletas. Desarrollar y potenciar en el individuo sus puntos fuertes. Conocer los puntos débiles y tratar de minimizarlos.

Dentro de las ramificaciones que la metodología TBBH posee, también están insertados 3 modelos de enseñanza. Modelo Tradicional, Conductista y Humanista.

     Como la disciplina es el centro de todo el proceso, el modelo tradicional trata de inculcarla dentro de los atletas, mediante el rol del entrenador.

  En el modelo conductista la metodología TBBH busca la superación del individuo, la transmisión del conocimiento y no solamente la importancia de buscar vencer en los torneos, sino también, hacer que ellos (atletas) busquen principalmente la victoria y superación interna, la transformación de su entorno y una mejor calidad de vida.

  Consecuentemente con la suma de estos dos primeros, se desarrolla casi automáticamente el modelo humanista. Porque para alcanzar nuestras metas debemos tener disciplina y exigir de nosotros mismos. Sin la disciplina, compromiso, paciencia, entrega y dedicación es difícil que las cosas se nos den sin mayor esfuerzo. Al crecer, no solo tomamos nuestras propias decisiones sino que enfrentamos las consecuencias de nuestros actos. Antes de pensar en la competencia con los demás, debemos concentrarnos en alcanzar la victoria en nosotros mismos, superar y demonstrar que somos capaces de lograr cada objetivo que nos proponemos.

“Yo exijo resultados sabiendo que es posible, porque yo también fui atleta, alumno y he pasado por las mismas situaciones que mis nadadores pasarán.

Por eso lo que yo hago es, condicionar cuerpos y entrenar mentes”

Prof. Joao Bastos

   Podemos observar que alrededor del mundo varios profesores, quienes están ejerciendo el liderazgo en la Educación Física actualmente, no están preparados para esto.   

    En primer lugar, no les gustan primordialmente las personas, no se interesan por ellas, las ven como un objeto para que logren sus objetivos y por eso, muchas veces no lo logran.

   En segundo lugar, es de vital importancia trabajar las relaciones personales (feedback). Sea físico o psicológico.

     Algunos tienen miedo con respecto al feedback y de ser vistos como  “los malos“ del club o escuela, prefiriendo quedar bien ante los adolescentes. Mientras otros creen que este término solo puede ser utilizado cuando ocurre algo equivocado, y entonces el resultado no aparece.

¿Cuántos entrenadores vemos en las escuelas y clubes que disponen de estrategias maravillosas, y no saben cómo ejecutarlas?

     ¿Cómo ejecutar entrenamientos que ni el líder sabe por dónde empezar?

     El líder necesita enseñar el camino, que todo es posible y que estás en el equipo en todo el proceso de aprendizaje. 

    Los entrenadores necesitan ser un vivo ejemplo porque son transformadores de personas y del ambiente en el cual viven, por eso necesitan buscar su autoconocimiento y conocer a las personas con las cuales se relacionan para ayudarlas en su desarrollo y hacer que brillen.

    El atleta no puede tener miedo de la victoria ni de la derrota, o entonces creará inseguridad en las personas con quien convive. Es necesario intentarlo, porqué liberándose del miedo, será un ejemplo a seguir.

“Mens Sana in Corpore Sano” es un conocido pensamiento latino que se ha repetido desde muchas generaciones atrás por todo el mundo, con la finalidad de consolidar entre los hombres la necesidad de cuidar con la misma importancia el cuerpo y la mente.

     La metodología TBBH, justamente partió de este punto pero de una manera más profundada. No se trata solo de crear un atleta puntero, sino también transformar a la persona. Hacer que ella descubra lo grandiosa que puede llegar a ser.

  No basta solamente con tener el “Corpore Sano” desarrollado tras la dedicación integral y plena de los entrenamientos. Igual de importante son las victorias que derivan del estudio, del esfuerzo con los libros, de la presencia y participación en la clase. Es en este requisito que el deporte, como punto de partida, se convierte en una referencia diferenciada e inteligente para todos aquellos que trabajan y vivencian con la educación.

    Siempre hemos creído que el deporte complementa la formación humana. Tras la practica de deporte aprendemos a trabajar mejor en equipo. En los torneos percibimos nuestras fuerzas y limitaciones. En los duros entrenamientos continuos concebimos en nosotros la disciplina, la paciencia, la superación y la responsabilidad.

“Me encantan los retos, ya que, como deportista, empresario y entrenador, siempre han formado parte de mi vida. Un líder es eternamente movido por retos, si no, su vida no tiene sentido.”

Prof. Joao Bastos

Metodología

de Trabajo

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